Diario para personas que se autosabotean: Sincerándote sobre lo que sigues haciendo

Conoces el patrón. Las cosas empiezan a ir bien —una relación, un trabajo, una meta por la que has estado trabajando— y luego algo sucede. A veces lo arruinas espectacularmente. A veces simplemente dejas de aparecer en silencio. A veces tomas una decisión que te ves tomar, casi desde fuera, sabiendo que te costará algo, y la tomas de todos modos.

El autosabotaje es una de las experiencias humanas más confusas, exasperantes y humildes. Y es casi imposible superarlo sin alguna forma de reflexión honesta. Ahí es donde entra un diario.

Qué está protegiendo realmente el autosabotaje

Aquí está lo que la mayoría de la gente pasa por alto: el autosabotaje suele ser protector. No es estupidez, debilidad o algún defecto fundamental en tu carácter. Es una parte de ti que aprendió, en algún momento del camino, que conseguir lo que quieres es peligroso.

Quizás el éxito significaba que se esperaba que siguieras teniendo éxito. Quizás el amor significaba ser vulnerable de maneras que siempre se usaban en tu contra. Quizás ser visible significaba ser criticado. Cualquiera que fuera la lección original, hay una parte de ti que todavía está ejecutando ese viejo software, todavía tratando de protegerte de algo que te asustó hace mucho tiempo.

Llevar un diario es cómo empiezas a rastrearlo.

Prueba este ejercicio: Piensa en un momento reciente en el que saboteaste algo bueno. No lo juzgues, solo descríbelo. Luego pregunta: ¿a qué temía que sucediera si esto hubiera seguido yendo bien? ¿Qué me habría exigido el éxito? ¿Qué habría significado si hubiera fallado más tarde, después de haberme permitido tener esperanza?

El inventario honesto

Una de las cosas más útiles que puedes hacer en un diario es hacer un inventario honesto de tus propios patrones, no la historia que cuentas sobre ellos, sino el patrón real.

Preguntas para reflexionar:
— ¿En qué áreas de mi vida tengo un rendimiento consistentemente inferior a mis propias capacidades?
— ¿Qué empiezo pero no termino, y hay un tipo de cosas que tiendo a abandonar?
— Cuando suceden cosas buenas, ¿cuál es mi primer instinto? ¿Alivio? ¿Esperar lo peor? ¿Encontrar el problema inmediatamente?
— En mis relaciones, ¿qué hago justo antes de que las cosas se acerquen? ¿Justo antes de que se pongan serias?
— ¿Qué creencias tengo sobre si merezco las cosas que digo que quiero?

Esta última es usualmente donde reside lo importante.

La diferencia entre entender y excusar

Hay una distinción importante aquí: entender por qué te autosaboteas no es lo mismo que excusarlo. Ambas cosas pueden ser ciertas: tuvo sentido dada tu historia Y está causando un daño real en tu vida ahora Y eres capaz de cambiarlo.

El diario es donde mantienes esas tres verdades a la vez. No para castigarte. No para librarte de la responsabilidad. Para ver las cosas con claridad y poder tomar decisiones diferentes.

Pequeñas pruebas de seguridad

Parte de lo que ayuda con el autosabotaje es construir evidencia de que el resultado temido no siempre sucede. Que el éxito no siempre lleva al colapso. Que ser amado no siempre lleva a ser herido. Que ser visto no siempre lleva a ser disminuido.

Llevar un diario te ayuda a rastrear esa evidencia. Te ayuda a notar cuando dejaste que algo bueno sucediera y sobreviviste. Cuando te quedaste cuando querías huir. Cuando terminaste algo en lugar de abandonarlo.

Esos pequeños momentos son los que realmente cambian el patrón, no el gran avance, sino la acumulación de evidencia de que es seguro querer cosas y trabajar para lograrlas.

El diario Real Growth fue creado para este tipo de autoexamen honesto e incómodo, no para hacerte sentir bien contigo mismo, sino para ayudarte a verte con la suficiente claridad como para cambiar.

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